Una vez analizados los datos del paro correspondientes al mes de abril, CEOE Castilla y León subraya que el mercado laboral se mantiene en un contexto de fragilidad e incertidumbre que exige la máxima prudencia, tal como ya confirmó el informe de la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2026.
Si bien el paro registrado en abril experimentó un descenso estacional, esta mejora coyuntural no revierte la tendencia de desaceleración. Así, a nivel intermensual, el paro disminuyó en 3.281 personas en relación al mes de marzo, lo que supone una reducción del 3,2% por encima del dato nacional del 2,6%, situando la cifra de desempleados en la comunidad en 99.764 personas, un 5% menos que hace un año. Por su parte, el número de afiliados a la Seguridad Social aumentó en 5.583 personas, un 0,56% más respecto al pasado mes, situándose en 996.564 personas.
Esta pérdida de dinamismo refleja que la situación de incertidumbre, agravada por factores externos como el aumento de costes energéticos y logísticos derivados del conflicto en Irán, sigue impactando directamente en la competitividad del tejido empresarial. En este contexto, desde CEOE Castilla y León insistimos en la necesidad de reforzar la estabilidad tanto a nivel nacional como autonómico. En el ámbito regional, consideramos prioritaria la conformación de un Gobierno tras las elecciones de marzo, con el objetivo de aportar seguridad jurídica y confianza a la actividad empresarial. Solamente un entorno de estabilidad y previsibilidad permitirá impulsar la inversión y la creación de empleo de calidad. Por ello, es imperativo que la empresa y el empleo sean el centro de la agenda política, adoptando medidas de apoyo real a las empresas como generadoras de riqueza.