Castilla y León cerró el año 2025 con un mercado laboral estable, aunque condicionado por un crecimiento débil y la persistencia de importantes desafíos estructurales, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al cuarto trimestre, publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
La comunidad registró un total de 1.052.700 personas ocupadas, lo que supone una disminución de 5.000 ocupados respecto al trimestre anterior (0,47%), si bien en términos interanuales el empleo aumentó en 11.200 personas (1,07%). Este comportamiento trimestral resulta menos favorable que el del conjunto de España, donde el empleo sí mostró un crecimiento.
Por su parte, el número de personas desempleadas se situó en 96.100, con un descenso trimestral significativo de 4.500 parados (4,45%). No obstante, en comparación con el mismo periodo del año anterior, el desempleo aumentó en 2.600 personas (2,79%).
CEOE Castilla y León considera necesario analizar estos datos con prudencia. Si bien reconoce los avances que pueden reflejar algunas magnitudes, la organización empresarial advierte de que la persistente incertidumbre política y regulatoria a nivel nacional, unida al continuo incremento de los costes operativos, continúa ejerciendo una presión relevante sobre las empresas. Esta situación está afectando de manera directa a las decisiones estratégicas en materia de creación de empleo y proyectos de inversión a largo plazo.
En este contexto, CEOE Castilla y León hace un llamamiento a evitar planteamientos triunfalistas derivados de una lectura superficial de los datos de la EPA y recuerda que la tasa de desempleo sigue siendo elevada. Para que la generación de empleo se mantenga y se consolide, resulta imprescindible restaurar y garantizar un clima de confianza empresarial, así como una sólida seguridad jurídica. Sólo desde la estabilidad y la predictibilidad se podrá crear un entorno favorable que incentive la inversión productiva y el crecimiento sostenido del empleo en la comunidad.
Asimismo, la organización empresarial subraya que un incremento estable y duradero de la ocupación exige la aplicación de políticas de empleo equilibradas, que integren necesariamente la flexibilidad del mercado laboral junto con una contención efectiva de los costes laborales y de producción. Este enfoque es clave para garantizar el mantenimiento del empleo existente y la creación real de nuevos puestos de trabajo en Castilla y León.