El mercado laboral de Castilla y León cerró septiembre con 2.394 desempleados más que en agosto, un incremento del 2,43%, que sitúa el número total de parados registrados en la Comunidad en 100.717 personas.
Para CEOE Castilla y León, aunque septiembre es tradicionalmente un mes condicionado por la finalización de actividades vinculadas a la campaña estival, la evolución del desempleo refleja también señales de ralentización que aconsejan prestar atención a las dificultades que están encontrando las empresas para mantener su ritmo de crecimiento y creación de empleo.
La organización empresarial considera que el actual contexto exige reforzar las condiciones que permitan a las empresas, especialmente a pymes y autónomos, ganar competitividad, invertir y generar empleo de forma sostenible.
Entre los principales factores que están condicionando la actividad empresarial, CEOE Castilla y León señala el crecimiento del absentismo laboral, que afecta de manera directa a la productividad y a la organización de las empresas, así como el incremento de los costes laborales y operativos, especialmente cuando su evolución no viene acompañada de mejoras equivalentes de productividad.
A ello se suma el repunte de la inflación, con especial incidencia de los costes energéticos y los carburantes, que vuelve a introducir presión sobre los costes empresariales. Una situación que, además de afectar al poder adquisitivo de las familias, encarece la actividad productiva y puede reducir la capacidad de las empresas para competir en los mercados nacionales e internacionales.
Ante este escenario, CEOE Castilla y León considera prioritario mejorar la productividad, reducir cargas innecesarias y reforzar la seguridad jurídica y la estabilidad regulatoria, generando un entorno que facilite la inversión y la contratación.
En este sentido, la organización empresarial reivindica el Diálogo Social como instrumento para abordar los retos estructurales del mercado laboral y avanzar en acuerdos que permitan compatibilizar la protección de los trabajadores con la flexibilidad que necesitan las empresas para adaptarse a un entorno económico cada vez más cambiante.
CEOE Castilla y León mantiene su disposición al acuerdo y considera que recuperar dinamismo empresarial y mejorar la competitividad serán determinantes para consolidar el crecimiento económico y favorecer la creación de empleo estable y de calidad en la Comunidad.