Los datos del desempleo correspondientes al pasado mes de agosto reflejan un estancamiento en la evolución del mercado laboral de Castilla y León, y evidencian una progresiva desaceleración en la creación de puestos de trabajo a pesar del tradicional impulso estival vinculado al turismo y los servicios.
El número de parados registrados en Castilla y León volvió a aumentar; en esta ocasión un 2,09% respecto al mes anterior (2.010 personas más), lo que sitúa la cifra total de desempleados en la Comunidad en 98.323 personas.
En términos interanuales, el paro subió un 0,15% (lo que supone 144 desempleados mas que en el mismo periodo del año anterior). Por su parte, la afiliación a la Seguridad Social se situó en 1.019.088 personas, lo que representa un descenso de 3.012 afiliados respecto al mes precedente (0,30%)
El incremento del paro mensual en la comunidad constata que la incertidumbre general está lastrando las decisiones de contratación, lo que compromete los niveles de productividad.
La prioridad estratégica de CEOE Castilla y León sigue siendo la creación de un ecosistema regulatorio que favorezca, y no obstaculice, el desarrollo empresarial. En este sentido, instamos a frenar propuestas legislativas que comprometan la competitividad mediante mayores costes o restricciones contractuales, dado que las pymes y los autónomos, motores esenciales del empleo regional, carecen hoy de margen para asumir más cargas regulatorias.
Desde la organización empresarial apostamos por un Diálogo Social constructivo, donde las reformas laborales se orienten decididamente hacia la flexibilidad y la adaptación a las singularidades territoriales. El objetivo pasa, ineludiblemente, por consolidar la seguridad jurídica, moderar la fiscalidad y facilitar la planificación a largo plazo, factores clave para reducir la dependencia de la estacionalidad y generar empleo de calidad.