En un momento en el que la actualidad suele estar marcada por la incertidumbre y los desafíos, CEOE Castilla y León quiso dirigir la mirada hacia quienes hacen posible el progreso. Bajo el lema "Que nada eclipse el talento", la organización empresarial celebró este 9 de julio la XXXIII edición de sus Premios para reivindicar el papel de los empresarios como impulsores del crecimiento económico, la innovación, el empleo y la cohesión territorial.
Porque detrás de cada empresa hay una persona. Un empresario o una empresaria que ha asumido riesgos, tomado decisiones difíciles, superado momentos complejos y convertido una idea en un proyecto capaz de generar riqueza y oportunidades para toda la sociedad. Ese fue el verdadero protagonista de una gala concebida para reconocer el talento, el esfuerzo y la capacidad de liderazgo de quienes contribuyen cada día a construir una Castilla y León más fuerte y competitiva.
El Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid acogió esta nueva edición de los Premios CEOE Castilla y León, que reunió a una amplia representación del mundo empresarial, económico, político y social de la Comunidad. El acto estuvo presidido por el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y contó con la participación del presidente de CEOE, Antonio Garamendi; la presidenta de CEPYME, Ángela de Miguel; el presidente del Consejo Económico y Social de Castilla y León, Enrique Cabero; junto a otros representantes de las Cortes de Castilla y León, Diputación provincial, ayuntamientos, organizaciones empresariales territoriales y sectoriales integradas en CEOE Castilla y León y de numerosas entidades económicas y sociales.
Reconocer a las personas que hacen empresa
La gala estuvo construida sobre una idea sencilla, pero profundamente significativa: el talento merece ser reconocido.
Durante su intervención, el presidente de CEOE Castilla y León, Santiago Aparicio, recordó que estos premios nacieron hace ya treinta y tres ediciones para poner el foco en las personas que hacen posible las empresas y reivindicar el papel de quienes, con su esfuerzo y capacidad de emprendimiento, impulsan el desarrollo de la Comunidad.
Bajo el lema "Que nada eclipse el talento", Aparicio defendió la necesidad de reconocer públicamente la figura del empresario, reivindicando que detrás de cada empresa existen historias personales de sacrificio, perseverancia, responsabilidad y compromiso con la sociedad. Un talento que, señaló, “merece ocupar el lugar que le corresponde, porque son los empresarios quienes crean empleo, generan oportunidades, fijan población, impulsan la innovación y contribuyen al bienestar colectivo”.
El hilo conductor del evento fue el próximo eclipse que se espera para el 12 de agosto, una idea alineada con la imagen de las sombras que acechan a nuestras empresas, como el absentismo laboral, la falta de talento o la excesiva carga burocrática, y la luz que al final regresa gracias al esfuerzo y el compromiso de los empresarios de la comunidad.
El presidente de CEOE Castilla y León apeló además a seguir fortaleciendo “un entorno favorable para la actividad empresarial basado en la estabilidad, el diálogo social, la seguridad jurídica y la colaboración entre administraciones y empresas, elementos imprescindibles para seguir avanzando en competitividad y crecimiento”.
Estabilidad para seguir creando empleo y oportunidades
Por su parte, el presidente de CEOE, Antonio Garamendi, felicitó a CEOE Castilla y León por la organización de unos premios plenamente consolidados y puso en valor el reconocimiento a quienes dedican su vida a emprender, invertir y generar empleo.
Garamendi defendió el papel de las empresas como uno de los principales motores del crecimiento económico y del bienestar social, insistiendo en la “necesidad de ofrecer un marco de estabilidad, confianza y seguridad que favorezca la inversión y permita a las empresas seguir desarrollando su actividad”. El presidente de CEOE subrayó además que reconocer el talento empresarial supone también reconocer el esfuerzo de miles de empresarios que cada día sostienen el tejido productivo y contribuyen al progreso de España.
Compromiso con quienes invierten
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, fue el encargado de clausurar el acto, felicitando tanto a CEOE Castilla y León por la consolidación de estos galardones como a los nueve premiados por una trayectoria reconocida por sus propios compañeros. Igualmente agradeció a los galardonados "su contribución al desarrollo y al progreso de nuestra tierra, generando actividad económica y empleo en todos sus rincones", asegurando que "es de justicia reconocer y poner en valor el esfuerzo, el mérito y el éxito de todos los que os jugáis la piel por llegar a lo más alto llevando también a nuestra tierra a lo más alto".
Fernández Mañueco destacó el dinamismo del tejido empresarial castellano y leonés y aseguró que su capacidad de adaptación está siendo determinante para el crecimiento económico de la Comunidad. Recordó que Castilla y León registra cifras históricas de empleo y afiliación y reiteró el compromiso de la Junta con quienes invierten, innovan y generan riqueza mediante ayudas a la financiación, la internacionalización, la digitalización, la simplificación administrativa y una política de reducción de impuestos que incentive la actividad económica.
Asimismo, puso el acento en la necesidad de reforzar la conexión entre universidad y empresa para favorecer la retención y atracción de talento, impulsando nuevas oportunidades para los jóvenes y respondiendo a las necesidades del tejido productivo de Castilla y León.
Nueve empresarios que representan el talento de Castilla y León
Uno de los momentos más emotivos de la gala fue la entrega de los galardones a los nueve empresarios distinguidos en esta edición. Nueve trayectorias profesionales diferentes, procedentes de sectores muy diversos, pero unidas por unos mismos valores: liderazgo, esfuerzo, innovación, compromiso y vocación de servicio.
Los Premios CEOE Castilla y León 2026 reconocieron a:
- Ávila: Rodrigo Galaz Ballesteros y José Santiago García García, de SAJA Construcción y Desarrollo de Servicios S.L.
- Burgos: José Luis Hernández Sánchez, de CSA Centro Regional de Servicios Avanzados.
- León: Ignacio Tejera Montaño, de Temón Inversiones.
- Palencia: Jorge Calvo Guamis y César Calvo Guamis, de OVLAC.
- Salamanca: Juan Antonio Martín Mesonero, de Grupo Gazmar.
- Segovia: Bruno Portellano, de Verescence.
- Soria: Samuel Moreno Rioja, de Embutidos Moreno Sáez.
- Valladolid: Edmundo Bayón Bueno, de Bodegas Protos.
- Zamora: José Fermín Benayas Boyano, de Grupo Promovil.
Todos ellos recibieron el reconocimiento del empresariado castellano y leonés por una trayectoria ejemplar, marcada por la capacidad para emprender, innovar, generar empleo y contribuir al desarrollo económico y social de sus respectivas provincias.
Una alianza por el reconocimiento al empresariado
La celebración de esta XXXIII edición de los Premios CEOE Castilla y León ha sido posible gracias al respaldo de Caja Rural de Zamora, Caja Rural de Burgos, Caja Rural de Salamanca, Cajaviva Caja Rural, Iberdrola, Adecco e Iberaval, entidades que comparten con CEOE Castilla y León el compromiso de poner en valor el papel de quienes hacen empresa y contribuyen al progreso de la Comunidad.
Que nada eclipse el talento
La gala concluyó del mismo modo en que comenzó: recordando que el talento merece ser reconocido.
El talento de quienes decidieron emprender cuando el camino no era fácil. De quienes han construido empresas sólidas capaces de innovar, competir y crecer. De quienes generan empleo, crean oportunidades, fijan población y contribuyen cada día al desarrollo económico y social de Castilla y León.
Los nueve premiados representan trayectorias distintas, sectores diferentes y proyectos empresariales diversos, pero todos comparten una misma forma de entender la empresa: como una herramienta para transformar la sociedad, crear valor y construir futuro.
Porque si hubo una idea que resonó durante todo el evento, en cada intervención, en cada vídeo y en cada reconocimiento, fue precisamente esa: que nada eclipse el talento. Un talento que merece ser visibilizado, reconocido y celebrado, porque detrás de él está el presente y el futuro de Castilla y León.
