El presidente de CEOE Castilla y León, Santiago Aparicio, ha participado este lunes en la presentación del informe del Consejo Económico y Social de Castilla y León (CES) “La situación de la población inmigrante en Castilla y León”, donde ha puesto de manifiesto la importancia de la inmigración para afrontar algunos de los principales retos económicos, laborales y demográficos de la Comunidad.
Durante su intervención, Aparicio ha señalado que las empresas de Castilla y León continúan encontrando serias dificultades para cubrir numerosos puestos de trabajo, especialmente en sectores como el transporte, la hostelería, la construcción, la industria, los servicios y determinadas actividades con déficit estructural de trabajadores.
En este contexto, el presidente de CEOE Castilla y León ha defendido que la inmigración constituye una parte necesaria de la solución para garantizar la continuidad de la actividad empresarial, favorecer el relevo generacional y contribuir a la sostenibilidad demográfica de la Comunidad.
“La política migratoria debe estar vinculada al empleo y responder a las necesidades reales del mercado laboral”, ha afirmado Aparicio, quien ha reiterado el apoyo de la organización empresarial a los procesos de regularización siempre que estén orientados a facilitar la incorporación al mercado de trabajo y a cubrir las vacantes que actualmente no encuentran candidatos.
Asimismo, ha destacado que estos procesos deben desarrollarse de manera ordenada, con planificación suficiente y garantizando la integración sociolaboral efectiva de las personas inmigrantes.
En relación con el informe elaborado por el CES, Aparicio ha valorado especialmente las propuestas encaminadas a ajustar los flujos migratorios a las necesidades de las empresas, impulsar la contratación en origen y mejorar los instrumentos de gestión migratoria laboral.
También ha subrayado la necesidad de avanzar en una mayor simplificación administrativa, reducir los tiempos de tramitación de permisos y homologaciones, reforzar la coordinación entre administraciones y proporcionar mayor seguridad jurídica a empresas y trabajadores.
Otro de los aspectos destacados por el presidente de CEOE Castilla y León ha sido la importancia de aprovechar el potencial formativo y profesional de la población inmigrante. En este sentido, ha reclamado una mayor agilidad en los procedimientos de homologación y reconocimiento de titulaciones para facilitar una mejor adecuación entre la cualificación de estas personas y las necesidades del tejido productivo.
Asimismo, ha defendido la necesidad de impulsar una nueva planificación estratégica en materia migratoria para Castilla y León, construida desde el diálogo social y adaptada a los desafíos actuales del mercado laboral y de la evolución demográfica de la Comunidad.
Aparicio también ha incidido en el papel que la inmigración puede desempeñar en el mantenimiento de la actividad económica y la población en el medio rural, contribuyendo a reforzar la sostenibilidad de numerosos municipios de Castilla y León.
Por último, el presidente de CEOE Castilla y León ha insistido en que cualquier reforma o proceso de regularización debe sustentarse en el máximo consenso político e institucional posible, contando con una participación efectiva de los agentes económicos y sociales.
“Necesitamos políticas migratorias adaptadas al mercado laboral, con mayor seguridad jurídica, menos cargas administrativas y una firme vinculación al empleo. Solo así podremos responder a las necesidades de nuestras empresas y favorecer una integración efectiva que beneficie al conjunto de la sociedad”, concluyó.
En la presentación del informe del CES, Aparicio estuvo acompañado por el presidente del Consejo, Enrique Cabero, y los secretarios generales de CCOO y UGT, Ana Fernández y Óscar Lobo.
